jueves, 19 de febrero de 2009

Angel y un demonio


Un guerrero sabe que un ángel y un demonio se disputan la mano que sostiene la espada.
Dice el demonio: "Vas a flaquear. No sabrás cual es el momento exacto. Tienes miedo"
Dice el ángel: "Vas a flaquear. No sabrás cual es el momento exacto. Tienes miedo"

El guerrero se sorprende ambos le han dicho lo mismo.

Entonces el guerrero continua: "Deja que yo te ayudo". Y el ángel dice: "Yo te ayudo"

En ese momento, el guerrero percibe la diferencia. La palabras son las mismas. Pero los aliados son diferentes.

Entonces el escoge la mano de su ángel. (Paulo Coelho)

Eso mismo nos ocurre a diario en todo tipo de situaciones, lamentablemente no siempre somos unos verdaderos guerreros de la luz capaz de decidir lo mejor para nosotros, sin embargo no podemos decaer por ello, continuemos en la lucha de lo que realmente queremos y aspiramos para un mañana. Pues es de humanos equivocarse y de sabios rectificar.

Así que equivoquemonos no somos perfectos, nacimos con ese derecho, el derecho de equivocarnos una y otra vez, pero debemos ser responsables y tomar las riendas de nuestra vida. Aprender de nuestros errores y continuar con nuestras vidas.

Atrevanse que si se puede, luchemos por lo que queremos, y si no nos conviene mejor desistamos antes de que el remedio sea peor que la enfermedad.

2 comentarios:

  1. Hola Karito, es verdad , el derecho a confundirse está claro que hay que admitírselo.. todos nos equivocamos, pero lo mas interesante, al menos para mi, es aprender de esos errores, no sólo para no volver a cometerlos, sino para mejorar la próxima vez, que es de lo que se trata.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Asi es estrella, eso es lo mas importante.

    ResponderEliminar